JOSÉ FÄSSLER
Josef Fässler nació el 6 de mayo de 1928 en Altstadt, en el
cantón suizo de Zúrich, el octavo de diez hermanos. Hijo de campesinos, estudió
en la Escuela Agrícola de Pfäffikon, donde conocería a quien luego sería su
compañero de viaje a la Argentina, Ricardo Rimler, quien por la letra del
apellido, estaba en otro curso.
Cuando en 1948 llegaron monjes benedictinos ofreciendo siete
lugares para venir a la Argentina, con el objeto de trabajar en la construcción
de un monasterio en Los Toldos, los 180 alumnos se ofrecieron para viajar, pero
en marzo, a la hora de la verdad, solamente dos personas se decidieron a
sumarse al contingente fundacional de 12 benedictinos (seis curas y seis
monjes).
Nunca se le ocurrió emigrar de Suiza, pero siempre quiso
conocer otros lugares; por ello se fue a estudiar, por eso decidió venir a
Argentina con el compromiso de trabajar cuatro años con los monjes y luego
quedaba en libertad de decidir qué hacer.
Cuando le aviso a la mamá que se venía a Argentina, esta no
quería dejarlo, porque era un lugar muy lejano y porque no quería que se vaya
un hijo: “Pero mamá, si todavía quedan muchos hijos contigo” le decía José y la
mamá respondía: “Pero no va a ser lo mismo si faltas vos”. El 27 de abril de 1948,
unos días antes de cumplir 20 años, desembarcaba en el puerto de Buenos Aires,
en el barco Brasil, donde algunas semanas atrás habían embarcado en el puerto
de Génova. Finalmente, el 3 de mayo, José con los doce fundadores llegaron a
Los Toldos, junto con los Padres Leopoldo y Policarpo (quienes se encontraban
ya en Argentina) y su compañero de escuela, Ricardo.
En principio la idea era regresar a Suiza, pero al cabo de
un año de vivir en Los Toldos, le escribió a su mamá avisando que se iba a
quedar en la Argentina, por lo mucho que le había gustado. Al cumplirse los
años comprometidos para trabajar con los monjes, decidieron independizarse; en
principio había elegido el campo que luego fuera de Jacinto Plet, pero como no
consiguió el dinero para realizar la compra, en 1953 tuvieron que optar por
comprar con Ricardo 130 hectáreas donde se encuentran actualmente. La dueña María
Marenco de Sánchez Díaz no quería vender porque la idea era que compraran la
tierra familias numerosas ya constituidas, pero finalmente les propuso que, si
ellos conseguían el 80% del valor del campo, ella salía de garante por el resto.
Allí construyeron una pequeña casa, donde vivieron hasta
1955, año en que Ricardo decidió casarse, así que tiraron la moneda para ver
quien se quedaba donde estaba la casa y quien se tenía que ir, la suerte le fue
adversa con la casa y se tuvo que ir al campo que estaba del otro lado del
camino que iba hacia la estancia La Cautiva, que era un poco más grande, pero
que ya tenían decidido de antemano que así lo iban a dejar, ya que resultaba
mucho más caro levantar y volver a rehacer el alambrado que las pocas hectáreas
que se ganaban.
Cuando construyó su casa todos le preguntaban por qué hacía
una casa tan grande, estando él solo, a lo que respondía: “Ya se va a llenar”.
Y no solo se llenó, sino que tuvo que agrandar la misma.
Se cuenta que a José lo dejaron venir con la condición que
no se case con una argentina, tal vez con la esperanza de un regreso a su
tierra natal. En 1957 se casó con Adriana Doeswijk, una inmigrante holandesa, nacida
en Voorschoten, con quien tuvo 8 hijos, quienes le dieron 14 nietos y 7
bisnietos.
Comenzó trabajando la tierra con un arado de dos rejas
tirados por seis caballos, luego compró un tractor de tres rejas, luego pasó a
uno de cuatro y así fue progresando, para cultivar su tierra y hacer trabajos a
los vecinos. Nunca tuvo empleado, por lo que todos los trabajos de la casa los
tenía que hacer la esposa, ya que él salía a trabajar afuera.
José Fässler, un inmigrante que se afincó en Los Toldos y
que por los años de residencia es más argentino que suizo, es descripto por un
vecino: “el petiso es trabajador, no tiene hora para descansar; lo recuerdo
comiendo en el tractor mientras araba, para no perder tiempo. Creo que las José
dos cosas que más le gustan a José es el trabajo y la conversación”.
Gerardo Roberto
Martínez
Presidencia de la Plaza
(Chaco), 6 de mayo de 2017
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